Ámsterdam: La Venecia del Norte

Podría parecer algo raro estar en un ciudad que se encuentra debajo del nivel del mar, muchos pensarían que una ciudad con esta ubicación quedaría bajo el océano, pero en los Países Bajos el mar y los ríos pasan a un lado de la tierra. Ámsterdam por este motivo es una ciudad que está rodeada por diversos canales y tiene una estructura urbana muy similar a la de la Venecia, la ciudad de los canales.

Una característica muy particular de la capital holandesa es que en su área urbana lo que más se aprecia es los diferentes botes y lanchas a través de sus canales y en sus calles más que automóviles o vehículos de motor lo que se ve son bicicletas por que fuera de canales Ámsterdam es reconocida en el mundo entero por la cantidad de bicicletas que por ella transitan. Así mismo Holanda se jacta de tener una república, un estado altamente liberal, en donde sus ciudadanos pueden ejercer un derecho básico con total libertad: “!El libre desarrollo de su personalidad”.

A esta ciudad llegan miles de turistas al año en busca de un escape de un mundo civilizado arraigado a leyes y prohibiciones, pues allí es completamente legal la venta y distribución de sustancias psicoactivas, la prostitución, el aborto y otras prácticas humanas que en cualquier parte del mundo son vistas con malos ojos y son criticadas por su poder destructivo. Aquí, al contrario de otros países la libertad ha brindado paz y tranquilidad, además de desarrollo y oportunidades para todos los habitantes de toda Holanda.

Otro atractivo de la ciudad son sus hermosas construcciones pues es una ciudad con una arquitectura literalmente hermosa en donde se aprecian pequeñas edificaciones en perfecto estado, las cuales fueron construidas siglos atrás y que han determinado un verdadero estilo arquitectónico, el estilo típico holandés que se encuentra en todos los Países Bajos y en algunas islas en el Caribe, como Curaçao, que son colonias holandesas en América.

Se puede decir entonces que esta ciudad es una de las poblaciones más bohemias de Europa, en ella precisamente se encuentra el espectacular museo de Vincent Van Gogh, impresionista artista holandes que dejó una gran obra después de su muerte que es considerada como patrimonio de la humanidad y que Ámsterdam se puede disfrutar en todo su esplendor en un fabuloso museo dedicado a su honor.

Otro museo de gran importancia en la Venecia del Norte es La Casa de Ana Frank, reconocida por el diario que hizo en los albores y desarrollo de la II Guerra Mundial. El mayor atractivo de este museo es precisamente el lugar en donde paso escondida la familia Frank para no ser dominada por la ocupación Nazi a los países bajos. Por esta casa también se pueden apreciar diferentes textos, fotografías, escritos, posters y demás recordatorios del suplicio que tuvo que vivir esta persona y su familia en plena guerra y como vivieron encerrados, detrás de las paredes, para no ser descubierto por la maquinaria destructiva de Adolf Hitler.

Pasear por Ámsterdam es dar una vuelta por la libertad, la tolerancia, el reconocimiento, el arte flamenco y gitano, el agua, los medios de transportes sencillos y la tranquilidad de respirar en paz un buen aire, un aire lleno de historia, pasado y, valga la redundancia, LIBERTAD.