Alegres voces que entonan canciones como "Bésame Mucho", "Cucurrucucú Paloma", "Amor, Amor, Amor", "Solamente una vez", "Somos novios", "Guadalajara", "El Rey", “El aventurero” y "Amorcito Corazón", acompañadas de guitarras, violines, vihuelas, guitarrones y trompetas, se escuchan a diario en la famosa e histórica Plaza Garibaldi que esta situada en la parte centro norte de la ciudad de México, exactamente entre las calles de Allende, Montero y Ecuador en la Colonia Guerrero; colinda con el barrio de Tepito.

Cientos de grupos de mariachis se reúnen allí con sus trajes típicos y con sus instrumentos musicales para brindar los espectáculos de mayor tradición mexicana a los miles de turistas que transitan por aquel lugar. También es el sitio al cual puede ir cualquier persona que esté buscando un mariachi para sus fiestas de quince años, bodas, serenatas de amor, reuniones familiares y/o sociales, etc.,
La Plaza Garibaldi es conocida a nivel mundial, antiguamente se llamó Plazuela de Jardín, y más tarde El Baratillo, pero desde 1821, cuando se celebró la consumación de la Independencia de México y cambió su nombre a Plaza Garibaldi en alusión al nieto de Giuseppe Garibaldi, José Garibaldi, quien combatiera en 1911 en las filas de Francisco I. Madero en Chihuahua.
Es todo un icono de la cultura mexicana, en sus alrededores se encuentran los restaurantes de la típica comida mexicana, decorados con el estilo tradicional. Allí se puede disfrutar de la noche al particular estilo mexicano en medio de mariachis, chile, jalapeños y tequila.
Este epicentro del folclor mexicano es muy concurrido por propios y extraños, que también gustan de los bares, las cantinas y centros de comercio que hay a sus alrededores. La Plaza Garibaldi es un completo lugar de entretenimiento especialmente en la noche donde se fusionan todos los instrumentos y la calidez de las voces de toda clase de mariachis dispuestos a otorgar un famoso espectáculo que sorprenda y antoje a todos al pasar.
En algunas de las cantinas se hacen espectáculos nocturnos de gran acogida, por lo que es necesario informarse y reservar con anticipación, porque de lo contrario será imposible encontrar un buen sitio para disfrutar del evento. En estos lugares encontrará la mejor atención y variedades de tragos nacionales e internacionales.
No obstante, los pequeños también pueden disfrutar durante el día de esta hermosa plaza, viendo a los mariachis afinar sus voces o instrumentos, corriendo por el amplio espacio, comiendo y comprando cuantas cosas venden los comerciantes informales. Mientras que los padres se sientan en alguna de las bancas a colocarles cuidado a sus hijos y a disfrutar del alegre panorama.
En plena Plaza Garibaldi se encuentra el famoso Monumento al Mariachi, un hombre erguido vestido tradicionalmente con su enorme sombrero y su guitarra. Otro de los lugares que llama notablemente la atención es el Rincón del Mariachi.
Muchos recuerdan esta Plaza como la sede de un tianguis donde se comercializaban objetos usados y baratos.
Si usted llega a la Plaza Garibaldi en su propio carro, puede beneficiarse del estacionamiento subterráneo.