Florida: Relatos de vacaciones
Autor: Nataly Miranda Barreto
Florida, Tampa y los parques Disney
Este viaje lo realice con mis padres en el año 2000, naturalmente yo estaba muy emocionada ya que era mi primera vez en los famosos parques de florida, esos parque tan concurridos y con los que sueña todo niño… por fin iba a conocerlos.
El primer problema que planteamos fue el idioma, ninguno de nosotros manejaba muy bien el ingles (incluso ahora no lo hemos podido aprender) así que luego de pensar un rato mi mama llamo a un amigo que vivia a unas horas de Orlando y este accedio a ayudarnos. Como ibamos a viajar a la
Florida en verano, lo primero que empacamos fue ropa ligera, fresca y suelta, además de gorras para proteger la cara del sol, si se cuenta con esos pequeños ventiladores portatiles es mejor llevarlo ya que hara mucha falta sobretodo cuando se recorren los parques, pero si no tiene uno, alla con seguridad encontrara, de estilos y colores diferentes.
Otro elemento principal es el calzado, debe ser uno muy cómodo, perfecto para esas largas horas de caminata. Si se lleva chanclas esta bien pero es preferible llevar tenis o zapatos cerrados.
El resto de la maleta estaba compuesto por los artículos basicos para viajar a lugares como este: cepillo de dientes, cepillo para el cabello, bronceador (si va a zona de playas), protector solar, muchas ganas y mucho dinero… pues las comprar no se haran esperar.
Florida, el viaje hacia lo nuevo
Para llegar temprano tomamos el primer avión de la mañana, así que, a pesar de que nos fuimos a dormir cerca de la 1:00 am (aún estabamos haciendo las maletas), a las 4:00 am ya estabamos despiertos y preparandonos para cuando llegar el auto que nos llevaria hasta el aeropuerto.
A las 6:00 am ya nos encontrabamos sentados en la sala de espera, aunque ya había viajado antes, el hecho de ir a Miami, Tampa y todos esos bellos lugares que se mencionan en todas las guías turísticas y en la TV hacia mas larga la espera.
El viaje en avión desde Rionegro (Antioquia) hasta Miami duro 2 horas y media mas o menos, y mientras tanto nos sirvieron el típico plato de comida y una bebida fresca, pero además tuvimos la oportunidad de ver una película muy interesante (aunque el sonido no fue el mejor).
Pude presenciar el hermoso paisaje que hacen las nubes allá arriba, junto con el sol… es un paisaje que ni en las mejores fotos puede verse, hay que vivirlo en carne propia para poder entender la belleza en su totalidad de esas nubes haciendo toda clase de figuras, moviendose con el viento…
Al fin llegamos a tan esperado lugar, en verdad hacia mucho calor en la
Florida, pero no tanto por el sol, sino un calor que jamas había sentido: el aire es espeso, muy húmedo y por esto el calor se concentra mas. En el aeropuerto no lo sentí por el aire acondicionado pero una vez uno sale a la calle, al principio se siente dificultad para respirar esa atmosfera pesada. Casi se me olvida resaltar que, debido a la gran cantidad de viajeros e inmigrantes latinos y de habla hispana, casi todos los letreros tenian su propia traducción al español, incluso el personal sabia hablar español así fuera algo basico. También se ven otros idiomas como el francés, el italiano y creo que hasta aleman, pero mayormente vi el español en todos los letreros.
Un paseo por MiamiCuando salimos de allí, nos estaba esperando javier, la persona que nos ayudaria a traducir el idioma en nuestro viaje, nos fuimos en su auto para dirigirnos a Tampa, el lugar donde vive… pero primero nos dio un tour por Miami, sus playas y los lugares mas conocidos. La primer parada en
Florida fue, como no, un MacDonalds, para empezar resalto que la comida y las bebidas se sirven en proporciones inmensas (o por lo menos para mi lo eran) un vaso de malteada tan grande que se puede tomar entre dos personas… y hasta sobra. Seguramente ya estarán muy acostumbrados a comer así, pero nosotros no pudimos terminar la comida, incluso sobro un vaso de malteada enterito.
Otra cosa que note, muy diferente a lo que normalmente hacemos en Colombia es, que si sobra algo inmediatamente se bota, no se empaca para llevar ni se hecha en el bolso ni nada, claro que si uno lo solicita se lo empacan, pero javier fue directamente y boto todo lo que sobro.
Luego de allí fuimos a una tienda muy bonita, en lugar de paredes tenia ventanales enormes y eso la hacia ver mas elegante. Cuando entramos nos dimos cuenta que era una tienda de promociones, es decir, todo a 1 dólar o 2 dólares y así… vendian todo tipo de figuritas como estatuas, porcelanas y otras de plástico, pero muchos de los productos siempre tenian una naranja ( o toronja?), pues allá en Miami es como la fruta mas representativa, incluso las placas de los automóviles en la Florida la tienen.
Luego de hacer pequeñas compras nos fuimos a una playa tipica de
Florida, la cual me parecio espectacular, de arena muy fina y blanca, limpia, con poca gente y de esas sombrillas de colores que se ven en los catalogos, hermoso. Nos sentamos en un lugar cercano, bajo la sombra (insisto que hacia mucho calor) a conversar un rato y relajarnos con el sonido de las olas.
Ya se terminaba la tarde cuando por fin partimos rumbo a Tampa, por una carretera muy particular ya que era totalmente recta, ni una sola curva… generalmente las carrteras son así en esta zona, ya que no hay montañas ni nada parecido pero me sorprendio mucho que, luego de 5 horas de viaje la carretera seguia recta hasta el horizonte.
Otro dato particular es que, en verano los días duran mucho y debido a la misma falta de montañas, el sol se comienza a ocultar cerca de las 9:00 pm, así que uno tiene mas tiempo de sol para disfrutar.
Llegando a TampaCuando entramos a las calles de Tampa – Florida, noté que casi todas las casas son de uno o dos pisos, además tenian un amplio amplio jardín y casi todas estaban separadas por cercas de madera, son muy típicas, pintadas con colores claros y suaves que daban una grandiosa apariencia.
Era casi la 1:00 am cuando llegamos a la casa de javier, donde nos estaba esperando su madre, lista con algunos bocadillos nocturnos y las habitaciones preparadas para nosotros.
Al día siguiente nos esperaba un desayuno al que no estoy acostumbrada, pues a diferencia de lo que pensaba (tosatadas y cereal, o huevos) me sirvieron al estilo de la
Florida: Una gran presa de pollo en salsa con tortillas de maiz… la verdad es que no fui capaz de comerlo, entonces me ofrecio algo mas ligero: cereal.
El resto del dia no fue diferente, solo dimos una vuelta por Tampa, visitando tiendas, centros comerciales y lugares de comidas, la primera cosa que note es que la mayoría de restaurantes que visite tenian muy buena apariencia, todo limpio y en orden, además de que, si uno pide un café, puede tomar unos pequeños vasitos con leche y hecharle al gusto… se pueden tomar tantos como quiera, son gratis.
Otro punto son las tiendas, las cuales tienen el aire acondicionado prendido todo el día, pero el aire es tan fuerte que se puede sentir el "frío" cuando uno entra, pero lo malo es salir, pues el calor de afuera se vuelve mas intenso aún debido al cambio de temperatura.
Continuacion del relato