Muchos se preguntarán ¿por qué un monumento de la talla de esta pequeña ciudad dentro de Beijing la llaman prohibida?, pues para encontrar una respuesta a este cuestionamiento habría que volver en el tiempo unos cuantos años, en donde este complejo no era digno de ser visitado ni por chinos del común y mucho menos por extranjeros visitantes de la capital de la República Popular de China.
También conocido como el Palacio Imperial hoy lo vemos como el principal atractivo turístico de Beijing pero hace varios siglos atrás era el centro total de la antigua ciudad y a su vez funcionaba como la residencia de dos de las dinastías más famosas de la historia china, nos referimos a las Dinastías Ming y Qing en donde los emperadores y gobernantes ejercían su más absoluto poder. La dinastía Ming habitó este complejo en un periodo de tiempo de casi 300 años mientras que la siguiente dinastía de gobernantes ocuparía este hermoso monumento por un periodo de tiempo muy similar al de sus antecesores. En 1911 un nuevo inquilino llenaría sus espacios, hablamos del régimen comunista gubernamental que hasta el día de hoy gobierna este gran país del oriente lejano.

Dentro de La Ciudad Prohibida encontramos un gran número de construcción de una arquitectura típicamente china, basada en un estilo de edificaciones altamente majestuosas y elegantes, con una absoluta coordinación y unidad en la distribución espacial de los edificios y una fabulosa decoración en sus interiores cargada de un valor cultural demasiado relevante que evoca a los diferentes procesos de evolución del pueblo chino y de las tradiciones y costumbres más significativas de esta grandiosa sociedad oriental.
Se puede decir que junto con las Pirámides de Gizah en Egipto ésta construcción maneja una perfección absoluta en sus medidas, ubicación y distribución de edificaciones y recintos, por algo es uno de los destinos turísticos actualmente con más visitantes al año, hablamos de cerca de ocho millones de visitantes anuales, un verdadero record en lo que concierne al turismo aprovechando que después de tantos años de misterio y de mantener sus puertas cerradas al mundo China ha sabido explotar sus fortalezas turísticas como lo es esta ciudad y la muy famosa y renombrada Muralla China.
Es importante también decir que este espectacular monumento esta dentro de la declaración de la Unesco de los principales patrimonios de la humanidad, título que adquirió en la década de los 80s y que le brinda el beneficio de protectorado cultural e histórico, por lo cual no existe ni la remota posibilidad que se pierda este tesoro en deterioro que los años y el clima genera en las construcciones hechas por el hombre. Precisamente y gracias a las olimpiadas realizadas en Beijing en el año 2008 La Ciudad Prohibida vivió un gran restauración para que el mundo pudiera disfrutar de su gran belleza e historia a sabiendas de la cantidad de visitantes que iban a pasar por acá durante la realización de este magno evento deportivo.